La Procuradora General Yeni Berenice Reynoso, afirmó ayer que dejar pasar un auto de no ha lugar que no se sustenta en derecho y que favorece a imputados que desempeñaron un rol fundamental dentro de una estructura criminal, no sería honesto ni justo para el país.
Dijo que como Ministerio Público ella ha participado directamente en las investigaciones de la Operación Calamar, y conoce las pruebas de primera mano.
“Los fondos fueron recibidos por imputados favorecidos con la decisión (no ha lugar). Las pruebas están. La acusación es pública y el país puede verla. Es evidente que la decisión contiene falencias procesales elementales que, incluso, un estudiante de Derecho podría identificar con facilidad”, subrayó.
Agregó que como órgano persecutor del Estado el Ministerio Público se mantiene firme, no se detendrá y tiene un mensaje claro, firme y definitivo para la ciudadanía: “bajo ninguna circunstancia vamos a detener la lucha contra la corrupción”.
Sostuvo que la corrupción no es un simple delito sino “una grave violación a los derechos humanos” que como deber constitucional el MP tiene que apelar.
“Lo haremos porque las participaciones criminales acreditadas mediante testimonios directos, y corroboradas con decenas de pruebas, deben ser conocidas en un juicio de fondo”, destacó.
Resaltó que fueron testigos de cómo un imputado, hoy favorecido con un no ha lugar, “admitió en nuestra presencia y en la de sus abogados haber recibido más de 700 millones de pesos en efectivo, dinero proveniente de actos de corrupción”
Reiteró que cada recurso público desviado significa menos salud en nuestros hospitales, menos calidad en la educación de nuestros niños, menos seguridad en nuestras calles y un robo directo a las oportunidades de las presentes y futuras generaciones.
“Apelaremos porque las participaciones criminales acreditadas mediante testimonios directos, y corroboradas con decenas de pruebas, deben ser conocidas en un juicio de fondo” dijo Yeni Berenice.

