El reconocido trombonista, compositor y referente de la salsa, Willie Colón, falleció este sábado, informó su familia a través de un comunicado publicado en la página oficial del artista en redes sociales.
“Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia”, lee el mensaje difundido públicamente.
En el escrito, la familia destacó el legado musical del artista y el impacto de su obra a lo largo de generaciones.
“Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”, añade el comunicado.
Asimismo, agradecieron las muestras de apoyo recibidas y solicitaron respeto en este momento de duelo.
“Nuestra familia está profundamente agradecida por sus oraciones y apoyo durante este tiempo de duelo. Pedimos amablemente privacidad mientras navegamos por nuestro duelo”, concluye el texto.
Hasta el momento, no se han ofrecido detalles adicionales sobre actos fúnebres ni de la causa de su muerte.
Durante el día de ayer, se reveló que el artista estaba hospitalizado en la ciudad de Nueva York, según mensajes publicados por Rubén Blades y el bajista Bobby Valentín en las redes sociales.
Ambos artistas recurrieron a las redes sociales para pedir oraciones por el trompetista. En el caso de Valentín, confirmó vía telefónica sobre la reclusión hospitalaria de su colega musical.
“Le pido a todos que nos unamos en oración por la salud de Willie Colón para que se recupere pronto y pueda volver a los escenarios. En el nombre de nuestro señor, lo pedimos”, leía la publicación de Valentín en su cuenta de Facebook.
El panameño, Rubén Blades, también expuso en su publicación que el músico fue trasladado con urgencia por un aparente problema respiratorio.
¿Quién era Willie Colón?
William Anthony Colón Román, nombre de pila del músico, fue una de las figuras más emblemáticas de la salsa. El artista nació en el Sur del Bronx de Nueva York en 1950, como descendiente de puertorriqueños.
Según la Fundación Nacional para la Cultura Popular, su abuela Antonia, apodada Doña Toña, «inculcó en él la semilla del ser boricua. Fue quien le enseñó el español, que los propios padres de Willie perdieron en las calles de Nueva York para la época en que ni siquiera se mencionaba el bilingüismo».
En el recuento de su trayectoria, la fundación destaca que la formación musical de Willie Colón comenzó desde la niñez, primero con la flauta que tocaba en la escuela elemental y luego con el clarín, que dominaba ya a los 11 años como integrante de los “niños escucha”. A los 13, al encontrarse con la trompeta, entendió que la música sería su camino definitivo y empezó a tomar clases formales; en ese proceso, subraya la Fundación, comenzó a forjarse el estilo inconfundible que lo convertiría en figura clave de la salsa.
El primer disco del artista, «El malo», se grabó en 1967, cuando tenía tan solo 16 años junto a otro emblemático músico de la cultura boricua, Héctor Lavoe. Este junte es recordado como uno de los «binomios salseros más importantes», con Lavoe como una figura de enseñanza en la música para Colón.
Su alianza con Lavoe marcó un antes y un después en el género. Juntos popularizaron temas como “Calle Luna, calle Sol”, “Abuelita”, “Ghana’e”, “El día de mi suerte”, “La murga” y “Juana Peña”, entre otros, consolidando una de las duplas más influyentes de la música latina.
La fundación también resalta que, en 1976, Colón desafió las estructuras tradicionales con la producción del ballet El baquiné de los angelitos negros, obra que abrió su etapa de salsa sinfónica. Tras culminar su ciclo de grabaciones con Lavoe, decidió asumir el rol de cantante solista en producciones como The Good, Bad and The Ugly (1976) y Sólo (1988).
Otro capítulo determinante fue la presentación discográfica de Rubén Blades en el álbum Metiendo mano (1977). De esa colaboración surgirían trabajos emblemáticos como Maestra vida (1978) y Canciones del solar de los aburridos (1981), reafirmando la capacidad de Colón para impulsar carreras y reinventar el sonido salsero, como antes lo había hecho con Lavoe.
Con más de 32 producciones en su haber, nueve Discos de Oro y cinco de Platino, el músico superó las ocho millones de copias vendidas a nivel mundial. Su catálogo incluye 16 elepés junto a Lavoe, seis con Blades y cuatro con Celia Cruz, cifras que evidencian la magnitud de su legado. Además, fue nominado en ocho ocasiones al premio Grammy en la categoría tropical.
Más allá de la música, la Fundación Nacional para la Cultura Popular subraya que a Colón “se le reconoce su faceta sociopolítica con la misma naturalidad con que se le reconoce el genio musical”. Su voz tuvo peso en escenarios comunitarios y políticos de Nueva York, donde su respaldo era solicitado y su presencia en tarimas de barrios latinos resultaba tan influyente como sus composiciones.
El artista también incursionó en el cine y la televisión, con participaciones en producciones como Vigilante, The Last Fight, Salsa, la serie Miami Vice y la telenovela La intrusa. Autodidacta declarado, cultivó intereses tan diversos como la aviación, el boxeo, la equitación y la informática, además de estudiar por cuenta propia materias que iban desde la física hasta la administración de empresas.

