El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que su gobierno garantizará la libre navegación en el estrecho de Ormuz, en medio de escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán y tras incidentes que han reducido de forma significativa el tránsito marítimo por esa vía estratégica
En declaraciones desde la Casa Blanca, señaló que la Marina estadounidense está preparada para escoltar petroleros y buques comerciales que atraviesen el estrecho si las condiciones de seguridad lo requieren. Indicó además que su administración ha activado mecanismos de respaldo financiero para mitigar el impacto del riesgo sobre las compañías navieras y energéticas que operan en la zona.
“El mundo depende de ese paso marítimo y vamos a mantenerlo abierto”, declaró el mandatario al referirse al corredor por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo global. Añadió que cualquier intento de bloquear o atacar embarcaciones comerciales tendrá consecuencias y responsabilizó a Irán por la situación actual.
Las declaraciones se producen en el cuarto día de enfrentamientos directos tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra objetivos militares iraníes. Desde entonces, la confrontación ha escalado con ataques cruzados, impactos en infraestructuras estratégicas y un incremento sostenido del número de víctimas.
Autoridades iraníes informaron que los bombardeos en su territorio han dejado al menos 780 muertos y más de 2,000 heridos. Los ataques se concentraron en instalaciones de la Guardia Revolucionaria, depósitos de misiles, centros de mando y complejos asociados al aparato de seguridad del Estado en Teherán y otras ciudades. También se reportaron daños en áreas residenciales y en infraestructuras civiles.
En Israel, los lanzamientos de misiles y drones atribuidos a Irán han causado al menos 12 muertos y más de 150 heridos, según reportes oficiales. Varias zonas urbanas del centro del país registraron impactos directos, mientras los sistemas de defensa antimisiles interceptaron parte de los proyectiles. Las fuerzas estadounidenses confirmaron la muerte de seis militares en ataques contra posiciones en el Golfo durante los primeros días del conflicto. Ayer Estados Unidos informó que atacó más de 1,700 objetivos en las primeras 72 horas del conflicto en Irán y agregó que está empleando sus poderosos bombarderos B-52.

